La nueva sociedad que queremos construir
Queremos una sociedad inspirada en los valores evangélicos, basada en la dignidad de la persona humana, esperanza de un cielo nuevo y de una tierra nueva. Deseamos una sociedad que sea cada vez más libre.
Abierta a los valores de la humanidad y promotora de los valores autóctonos. Una sociedad que reconozca el trabajo como fuente de crecimiento, de realización personal, de producción y desarrollo comunitario; donde el hombre y la mujer tengan la misma dignidad y oportunidades de realización.
Una sociedad que propicie la justa distribución de los bienes y servicios; que acentúe el valor de la familia, como célula básica y factor de crecimiento; que sea crítica ante los medios de comunicación social constituyéndolos en medios de información veraz y de divulgación de valores culturales.
Una sociedad en la que están presentes “las semillas del Verbo” que deben ser descubiertas, plantadas y regadas para que den fruto.